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Posts Tagged ‘José María Arguedas’

Comenzó la Feria del Libro en Lima y trae novedades, pero también constantes decepciones y enojos.

Lo mejor de la FIL:

  • Comunitas librería. Esta librería que se ha caracterizado por ventas online, ha logrado un puesto en la Fil. En el stand de la feria no tiene mucho libros, pero su página web promete variedad. Me parece que lo mejor de su oferta son los libros de Trotta Editorial, con libros de Scholem, Schopenhouer, Benjamin, Habermas, Adorno, etc. Así como Taurus con autores como Todorov, Grossman y, hasta donde tengo entendido, una muy buena edición de la Crítica a la razón pura de Kant.
  • La embajada de Venezuela. Esta embajada tiene un stand más amplio que los otros y trae títulos interesantes como por ejemplo los de Biblioteca Ayacucho: Ficciones de Borges, Sobre héroes y tumbas de Sábato, etc. Vale la pena darse una vuelta para revisar qué sorpresas puede traernos la amenaza chavista.
  • La embajada de Chile. Con sus insignes escritores Roberto Bolaño, Gonzalo Rojas y Vicente Huidobro. Del primer encontramos sus novelas conocidas como 2666, Los detectives salvajes, etc. Pero también novedades como “Los sinsabores del verdadero policía”, novela póstuma que guarda estrecha relación con la ya famosa 2666.
  • Estruendomudo. El acierto de esta editorial peruana ha sido la de encontrar a un gran escritor y a un gran traductor. Si la reseña de Alexis Iparraguirre sigue la verdad del texto, debemos esperar mucho más del recién descubierto Bilge Karasu y su novela, editada por el sello peruano, “El jardín de los gatos desaparecidos”.
  • Editorial Planeta. Con ofertas en la sección de pintores y fotógrafos. 50% en libros de la obra pictórica de Salvador Dalí y Vincent Van Gogh.
  • Librerías La Familia. Como siempre esta librería trae buenos libros como la nueva edición de bolsillo de Alianza Editorial, un formato más sobrio y completo que trae novedades como Los hermanos Karamazov de Dostoievsky en un sólo tomo a 80 soles. Además han conseguido las novedades en el autor oriental Amin Maloof y también traen novedades en su sección de estudios filosóficos a cargo de Adriana Hidalgo Editorial, autores claves como Giorgio Agamben, Franz Rosenzweig, Didi Huberman, etc.
Estos son unos de los aciertos que ha traido la feria de este año, vale la pena darse una vuelta para encontrar aquellos stands que suelen dejarse de lado, pero que siempre traen un as bajo la manga.
Lo malo de la FIL 2011:
  • La embajada de Argentina. Esta embajada tiene uno de los mayores stand de la feria y no vende libros. Muy interesante que en una Feria de Libro no vendan lo que promueben. Lo que pasa es que en realidad son editoriales argentinas que buscan distribuidoras y librerías peruanas interesadas. Sus mayores desaciertos son provocar a los compradores y fanáticos librescos con títulos como Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato en la editorial Alción con estudio crítico y escritos del autor sobre el texto. Una decepción realmente.
  • La casa verde y El virrey. Librerías que brillan por su ausencia, librerías que le darían otros aires a la FIL.
  • Este año se celebran los 100 años del nacimiento de Jose María Arguedas y Adolfo Wesphalen. Dónde está la promoción¿? La FIL no debería estar avocado simplemente a la venta de libros, en teoría debería interesarse por la difusión cultural. Un acto significativo sería rendirle un pequeño, pero justo homenaje literario a uno de los mejores escritores peruanos del siglo pasado.
  • Por último, la entrada a la FIL cuesta 3 soles, yo me pregunto por qué. Qué renombrado escritor han traído los organizadores para justificar el cambio de 1 sol a 3 soles (Corbacho? Ortiz?) Acaso no es el mismo lugar en el que se hizo la FIL el año pasado¿? La ubicación sigue siendo pésima, no hay estacionamiento. Por qué el alza de la entrada¿? Por otro lado, acaso la FIL no es una actividad que busca la difusión de la cultura y el hábito lector generalizado¿?. Yo tenía entendido que  la FIL era el espacio en que los peruanos disfrutaban de ver libros, compartir exposiciones, etc; sin embargo ahora vale preguntar para quién se está reservando este derecho. No es que quiera hacer política, pero vale la pena recalcar que si el objetivo es la difusión de la cultura es necesario el precio mínimo. El cliché del lector aristócrata ronda nuestra desgastada ciudad.
En fin, la FIL es un momento para disfrutar, para ser torturado por la indecisión de comprar tal o cual libro e incluso, si es posible, de reventar la targeta de crédito con ejemplares que perdurarán largamente en las memorias de sus lectores. No es la mejor FIL, pero siempre es bueno encontrarse con amigos y compartir la conversación desinteresada de tal o cual título.
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En un primer momento, intenté comparar a José María Arguedas con Borges. Me pareció que en los dos se expresaban constantes, que los dos tenían diferentes expresiones de un mismo sistema, pero no pude plasmar esas ideas en símbolos. Un amigo me hizo notar que podía ser el silencio del escritor al enfrentarse a lo andino, yo realmente creí que era el silencio frente a la hoja en blanco. Sin embargo, creo que mejor haré un testimonio de la grandeza de Arguedas en mí.

Yo estudié en colegio nacional toda mi secundaria, ahí la literatura no es un tema importante y sinceramente no recuerdo que me hayan mandado a leer algún libro en esos cinco años. Sin embargo, mi mamá siempre trató de impulsar la lectura a mis hermanos y a mí. De esas tardes y noches que pasé leyendo tengo recuerdos imborrables como el descubrimiento de Sherlock Holmes, Vallejo, Borges, etc. A José María Arguedas lo conocí después y no me gustó, no entendía su proyecto literario que me parecía tan evidente, los estudios culturales ya habían mermado mi capacidad para enfrentarme solo al texto; años después ya en la facultad de literatura en la PUCP tuve que leerlo de nuevo y creo que recién fue ahí que me interesé por ese autor. Yo realmente dudo de ese pensamiento que supone que a algunos libros hay que leerlos cuando se ha leído casi todo, para mí esas expresiones son simplemente engaña muchachos para aterrar jóvenes frente a Joyce o Borges, éste último en una declaración dijo que uno no debía preocuparse porque un libro le parecía difícil, lo que pasa es que tanto como el lector no está listo para el texto, el texto mismo no está listo para el lector. Esa es la magia del lenguaje, la potencialidad del lenguaje que trata de rescatar Walter Benjamin, Giorgio Agamben y también José María Arguedas.

José María Arguedas declaró muchas veces esa imposibilidad de comenzar, pero de comenzar no por la falta de ideas o de estructuras sino por el desfase que se producía en el lenguaje, pues para él el español no podía expresar la realidad del indio y el quechua no lograba expresar su mundo. Qué maravillosa reflexión no¿? La potencialidad del lenguaje busca le mot juste para su espíritu, Arguedas fue un escritor que buscó esa palabra justa donde se reconcilien los hombres, pues el que escribió “Los ríos profundos” no es el mismo de “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, Arguedas fue un escritor que buscó el modo de expresar no la comunicabilidad del lenguaje sino aquello que ha perdido la nación peruana, aquello que seguimos buscando en las obras de Vargas Llosa, en la elección de un presidente. Arguedas escribe sobre el agua que se renueva y no es la misma, escribe sobre los dioses de la naturaleza, escribe sobre el joven que está perdido. También escribe sobre el laberinto de las ciudades y la separación de la sociedad en el que el lenguaje es la única salida. Arguedas para mí se convirtió en un escritor universal en el momento que pudo encontrar el espíritu del lenguaje y no se conformó con una visión de éste sino que siguió explorando las potencialidades de su espíritu. Con estas potencialidades Arguedas también pudo representar a todos los hombres, pero sobre todo representar al hombre que todavía lleva esperanza, aquel hombre que vive en la aporía de la oscuridad y la luz, aquel hombre que reconoce el laberinto del universo, que reconoce esa nostalgia de un absoluto y lo intenta reconciliar con el lenguaje. No creo que haya mejor prueba de esto que “La agonía del Rasu Ñiti”: Wamani es Wamani. Arguedas es el inmortal que se repite en una tautología, tautología que no es otra que una resemantización de  la consideración de Borges en la que un hombre es todos los hombres en algún momento de su eternidad, Arguedas fue todas las sangres también.

Al final, como también dijo Borges, las palabras sobran. Arguedas es considerado un grande por la crítica postmodernista, tal vez debamos dirigir también una mirada a su calidad como creador y poeta, suponer que es simplemente un descriptor de acontecimientos o que sus obras son basadas en la realidad es minimizar la calidad de Arguedas, el laberinto de su obra lo demuestra, sólo que no lo vemos: No tienes fuerza aún para verlo. Está tranquilo, oyendo todos los cielos; sentado sobre la cabeza de tu padre. La muerte le hace oír todo. Lo que tú has padecido; lo que has bailado; lo que más vas a sufrir. (Arguedas – La agonía del Rasu Ñiti)

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